Columna de opinión de: Felipe Jamett
Sábado 12, Septiembre 2009
Viernes 11 de Septiembre
“Mis palabras no tienen amargura sino decepción…” éstas fueron una de las últimas palabras del mandatario socialista Salvador Allende G. antes de ser asesinado por las FFAA para el golpe de estado de 1973.
Creo que estas palabras no las repetiría en estos momentos Allende si viera todos los actos de delincuencia que hay en estos momentos (11 de Sept. 2009) en las calles de la capital chilena. Creo que las cambiaría y diría que habría que analizar por qué suceden estos actos de violencia, donde hace 8 años acostumbramos a ver en las noticias muertes, robos, carabineros heridos, etc.
Podríamos decir que es un día donde los sectores socioeconómicos y socioculturales bajo se les toma en cuenta (los medios, el gobierno, la sociedad, etc.), da lo mismo de que manera si como delincuentes, si como lumpen la verdad no importa, ellos se sienten tomados en cuenta, se ven también con la “libertad” que nunca han tenido. Y quiero definir libertad como una fracción de la definición de los derechos propios de cada persona, derechos que ellos nunca han tenido tales como educación de calidad, salud de calidad, bienestar de calidad, etc. Y esto estrictamente ligado con lo anterior, simplemente a la sociedad ellos nos les importan.
Lamentablemente somos víctimas de estos jóvenes que no quiero llamarlos delincuentes, sino más bien “hijos de una generación perdida”, a los cuales su país nunca se preocupó de ellos.
Estamos frente a hechos que no son más que resultados de las malas políticas públicas, dirigidas a aquellos sectores ya mencionados, a las cuales Salvador Allende les dedicó todo su mandato y que después de aquel se dejaron de lado hasta el día de hoy.
Pudimos escuchar políticos que pidieron un toque de queda para este día, que dijieron: “no se van a salir con las suyas”, etc. Pero no creen que estos dichos lo único que generán es más violencia.
Es una opinión un poco “arriesgada”, ya que, todos repudiamos estos actos, pero quise tratar de buscar cual es el trasfondo, porque digámoslo; no es natural que un niño de 16 años, con una pistola en la mano, agreda a carabineros, a periodistas y a particulares por hacerlo, creo que es algo digno de analizar.
“Quiero que aprovechen la lección” “¡Viva la juventud!” “Tengo fe en Chile y su destino”, Salvador Allende 1973